El equipo de La Florida, dirigido por Javier Mascherano, dejó en claro su potencial en la final, enfrentándose a un Vancouver Whitecaps liderado por Thomas Müller.
Los goles del conjunto local llegaron en dos ocasiones de la mano de Messi, quien brindó dos asistencias a De Paul y Allende para que convirtieran, mientras que Édier Ocampo en contra había abierto el marcador para los canadienses. En un momento, Ali Ahmed igualó transitoriamente el marcador, pero no fue suficiente para evitar la victoria de las Garzas.
Este título tiene un sabor especial, ya que también significa el cierre de una etapa para dos ídolos del fútbol mundial: Sergio Busquets y Jordi Alba, quienes disputaron su último partido en esta final.