Otra amenaza en Rosario Challenger: intimidaron a Román Burruchaga
El tenista argentino denunció presiones para perder un partido en el torneo disputado en el Jockey Club. Es el segundo caso en una semana y vuelve a encender las alarmas sobre apuestas ilegales en el tenis.
09 feb, 2026 15:13
Deportes: Otra amenaza en Rosario Challenger: intimidaron a Román Burruchaga
Durante el fin de semana culminó el Rosario Challenger, uno de los torneos de tenis más importantes que se disputa en la ciudad, pero el cierre quedó empañado por un nuevo episodio preocupante: otro tenista fue amenazado para que pierda un partido.
El jugador intimidado fue Román Burruchaga, hijo de Jorge Burruchaga, campeón del mundo con la Selección argentina en México 1986. El hecho se suma a un caso similar ocurrido días atrás, cuando el español Sánchez Izquierdo denunció amenazas vinculadas al mismo pedido: perder un encuentro de manera deliberada.
Según se investiga, Burruchaga habría recibido mensajes intimidatorios antes de disputar la semifinal del sábado frente a un tenista taiwanés. En esas comunicaciones le habrían sugerido que perdiera el partido, incluso con advertencias directas y material intimidante. Pese a ello, el argentino ganó el encuentro y luego disputó la final ante Camilo Ugo Carabelli, donde terminó cayendo.
El caso encendió nuevamente las sospechas sobre el entramado de apuestas deportivas ilegales que rodea al circuito profesional, especialmente en torneos de categorías Challenger y Futures, donde los premios económicos son bajos y muchos jugadores apenas logran cubrir gastos.
Desde España, el especialista en tenis, Eduardo Puppo explicó que este tipo de amenazas no son excepcionales en el tenis profesional de menor rango. “No es una exageración ni una teoría conspirativa. En estos torneos hay jugadores que pierden dinero semana a semana y ahí aparecen las apuestas ilegales, los amaños y las amenazas”, señaló.
Puppo recordó que existen antecedentes graves en el circuito, con jugadores sancionados por arreglar partidos o incluso por no denunciar propuestas de corrupción. En ese contexto, remarcó que una amenaza directa, como la que habría recibido Burruchaga, ya trasciende lo deportivo y se convierte en un delito penal.