Una jornada de máxima tensión se vivió en el Jockey Club de Rosario durante la disputa del Rosario Challenger 2026. El tenista español Nicolás Sánchez Izquierdo, actual 279 del ranking mundial, denunció haber recibido amenazas de muerte y secuestro dirigidas a su familia a través de llamadas y mensajes anónimos en su teléfono celular. El hecho, que ocurrió cerca de las 17:30 horas del miércoles, poco antes del inicio programado del encuentro. Este hecho puso el foco sobre el oscuro universo de las apuestas deportivas.
Un partido bajo sospecha
Según el relato del deportista ante las autoridades del torneo, los extorsionadores le exigían que perdiera su partido de manera "disimulada" ante el argentino Valerio Aboian. A pesar del fuerte impacto emocional, y tras una demora de dos horas para radicar la denuncia policial, la organización decidió que el encuentro se disputara a las 19:00 horas, pero bajo una modalidad excepcional: a puertas cerradas y sin acceso al público.
El desarrollo del juego alimentó las dudas. Sánchez Izquierdo, quien era el claro favorito por ranking, mostró un rendimiento inusual: cometió tres dobles faltas y cedió su servicio en cinco oportunidades. Finalmente, el resultado fue 7-5 y 6-4 a favor de Aboian, un marcador coincidía con las presuntas exigencias de los extorsionadores.
El impacto en las casas de apuestas
Un dato que refuerza la hipótesis de una maniobra externa es que dos de las principales casas de apuestas de Argentina eliminaron el partido de su grilla minutos antes del inicio. Mientras otros encuentros del torneo se desarrollaban con normalidad en los sitios de azar, el duelo entre el catalán y el argentino fue bloqueado, una acción poco frecuente cuando un evento solo sufre un retraso horario.
Retiro y salida del país
Tras la derrota en singles, el tenista decidió no presentarse a su partido de dobles, quedando automáticamente descalificado de esa categoría.Visiblemente afectado por la situación, el tenista de 26 años optó por abandonar Santa Fe y emprender el regreso inmediato a España. Según se confirmó, el jugador ya se encuentra en Barcelona.
Por el momento, las autoridades del Rosario Challenger han mantenido un estricto hermetismo. No se han emitido comunicados oficiales y se ha restringido el acceso de la prensa al predio del Jockey Club durante la jornada de cuartos de final. La Justicia investiga ahora el origen de las llamadas para determinar si la amenaza provino de Rosario o del exterior.