Economía y negocios
El FMI le explica a Wall Street lo que el Gobierno argentino no le explica a la gente
El flamante director para el Hemisferio Occidental del Fondo Monetario Internacional (FMI), el brasileño Ilan Goldfajn, tuvo una primera reunión de manera virtual con un grupo de analistas de Wall Street luego del principio de acuerdo con Argentina, para hablar del tema.
Goldfajn estaba acompañado por Julie Kozack, directora adjunta del Departamento del Hemisferio Occidental, Luis Cubeddu, jefe de misión para la Argentina, y Ben Kelmanson, nuevo representante del FMI en el país. Del otro lado de la videollamada lo escuchaban los analistas de calificadoras de riesgos y de bancos de inversión, como Barclays, Goldman Sachs, Citibank, Bank of America y JP Morgan. Todos ellos siguen de cerca la situación argentina por la magnitud de la deuda.
Los puntos más relevantes de la conversación giraron en torno a la explicación que dió el funcionario del FMI sobre un programa “realista y pragmático que no corregirá todos los desequilibrios económicos” de la Argentina. El Fondo admitió que “no están dadas las condiciones para una estabilización rápida”.
Es así que los especialistas financieros norteamericanos recibieron de primera mano una explicación no edulcorada del acuerdo que el ministro Guzmán, anunciara hace menos de una semana. Desde el grupo de directivos destacaron en la reunión que el programa tiene tres bases: el sendero fiscal, la política monetaria y la reforma estructural.
Política monetaria
En cuanto a la política monetaria, los economistas del Fondo fueron consistentes con las declaraciones de Guzmán en que no habrá un salto devaluatorio brusco, pero indicaron que se acelerará el crawling peg (las devaluaciones diarias de la moneda) y la suba de tasas reales de interés.
A los analistas de Wall Street les llamó la atención que en el FMI indicaron que los números que dio a conocer el ministro de Economía no son los definitivos y señalaron que todavía se está negociando. Particularmente, la duda que surgió entre los economistas es cómo hará el Gobierno para financiar el déficit de 2,5% de PBI de este año, si solo puede cubrir con emisión monetaria un punto del producto.
En el Gobierno y en el FMI son optimistas en que la Argentina recibirá fondos de otros organismos multilaterales, como el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), pero son temas que todavía se están discutiendo, dijeron en el Fondo.
Reforma estructural
El Fondo admitió que solamente se pidió una reforma de fondo con la política de subsidios a la energía y se dejaron de lado las exigencias de reforma laboral, tributaria o previsional.
Dichas transferencias a la energía es considerado el gasto más ineficiente del Estado y donde el Gobierno tiene más margen para recortar, aunque es un tema políticamente sensible para el kirchnerismo. En los dos años de la gestión Fernández los subsidios a la electricidad y el gas crecieron de 1,1% del PBI a 2,4%.
Consenso
Según los analistas, el FMI descartó la exigencia de que el acuerdo deba tener consenso amplio, pero insistieron en que el acuerdo debe ser aprobado por el Congreso según está legislado. “Una vez que eso esté, la aprobación en el directorio del FMI es una formalidad, nos dijeron”, se dijo en la videollamada.
Lo que viene
El acuerdo “suave” y “cumplible”, como lo calificaron en Wall Street, tiene que definirse rápidamente ya que Argentina debe pagarle al FMI un vencimiento de casi 2.800 millones de dólares el 21 de marzo y no tiene los recursos. para hacerlo. En el Fondo indicaron que no hay ningún período de gracia y que por eso era importante que el país se apurara en terminar de negociar el programa, para que luego sea aprobado por el Congreso.
El objetivo es “evitar el default de la Argentina y por eso son más permisivos” dijo uno de los analistas luego de escuchar las explicaciones. “Saben que este acuerdo no va a resolver los problemas del país”, se sinceró.