La partida del Indio Solari generó una profunda tristeza entre sus seguidores y transformó a las disquerías tradicionales en espacios de recuerdo para repasar su legado.
Juan Manuel Joaquín, titular de un comercio con 36 años de trayectoria, lamentó el hecho y recordó sus primeros acercamientos a Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota mediante casetes piratas, cuando la formación integraba el circuito subterráneo entre fines de los años 70 y principios de los 80.
El disquero destacó el modelo de autogestión que caracterizó al grupo desde sus inicios. Detalló que primeros álbumes como Gulp y Oktubre se editaron con tapas en serigrafía, y valoró que la banda conservara el control de sus producciones al margen de los sellos discográficos tradicionales. Esta metodología, que el músico mantuvo durante su etapa solista, permite hoy la reedición en vinilo de aquellos primeros trabajos a través de distribuidoras independientes.
Consultado por un eventual estallido comercial en los locales físicos, Joaquín desestimó la idea. Argumentó que el seguidor de la banda ya posee el material y que la "masividad consumista" no es propia de este fenómeno, si bien reconoció el posible interés de un nuevo público por acercarse a la obra.
En cuanto a las últimas apariciones, rememoró el recital de Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado del año pasado. En aquella oportunidad, el cantante se presentó a través de pantallas con un mensaje directo a su público: "Los redonditos son ustedes hoy, ya no son más él, no es más Skay, no es más Los Fundamentalistas, los redonditos hoy es la gente". En consonancia con ese espíritu, ya circulan mensajes para concretar autoconvocatorias y misas ricoteras en puntos emblemáticos como la Plaza de Mayo y el Monumento Nacional a la Bandera.