La investigación por el asesinato de Benjamín Scerra sumó un dato clave durante la audiencia imputativa realizada este viernes en los Tribunales de San Lorenzo. Según la reconstrucción presentada por la Fiscalía, el crimen habría sido desencadenado por una confesión realizada por la propia víctima durante una reunión con integrantes de la familia Hereñu.
De acuerdo con la hipótesis del fiscal Aquiles Balbis, el joven de 19 años relató ante los presentes su supuesta participación en el homicidio de un familiar directo de varios de los acusados. Esa revelación habría motivado una inmediata represalia que terminó con su muerte.
En la audiencia fueron imputados Alexis Alan Hereñu y Fabiana Hereñu como presuntos coautores de homicidio calificado, sumándose a las detenciones previas de Darío Hereñu y el menor Luciano Hereñu (alias “Tuta”). La acusación sostiene que existió una acción coordinada para atacar a la víctima y ocultar posteriormente el cuerpo.
Según la reconstrucción judicial, el encuentro comenzó en Granadero Baigorria y continuó durante la madrugada en una vivienda ubicada en la zona de Bajada Electroclor, en Capitán Bermúdez. Allí, en medio de conversaciones sobre antecedentes delictivos y hechos violentos ocurridos en la región, Scerra habría realizado declaraciones que provocaron la reacción del grupo.
La Fiscalía sostiene que, tras conocer esa información, los presentes decidieron vengar la muerte de su familiar. Horas después, el joven fue asesinado y su cuerpo escondido entre chapas y ramas en un sector del monte de Celulosa, donde finalmente fue encontrado por los investigadores.
La causa continúa avanzando con múltiples imputados y nuevas medidas probatorias destinadas a determinar el grado de participación de cada uno de los involucrados.