La confirmación de la gira latinoamericana de BTS generó un impacto inmediato en México. En pocas horas, las entradas para los conciertos programados en Ciudad de México se agotaron, dejando a una enorme cantidad de fanáticos sin la posibilidad de ver en vivo a la banda surcoreana.
El fenómeno fue tan grande que llegó incluso al ámbito político. En este contexto, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, decidió involucrarse personalmente y realizar gestiones para intentar que el grupo agregue más fechas en el país.
La relación entre el fenómeno del k-pop y el gobierno mexicano ya había tenido señales previas. Tras el anuncio de los shows, el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, publicó un video en TikTok en el que se lo ve saludando a Jin, uno de los integrantes de BTS, luego de un recital solista brindado en noviembre.
Como parte de su gira mundial de regreso a los escenarios, BTS tiene programadas tres presentaciones en Ciudad de México durante mayo. Sin embargo, la venta de entradas superó ampliamente todas las previsiones de la organización.
De acuerdo a datos difundidos por Ticketmaster, más de 2,1 millones de usuarios ingresaron a la plataforma para intentar comprar entradas, mientras que la fila virtual superó el 1,1 millón de personas para apenas 136.400 boletos disponibles.
“Esta diferencia estructural entre el número de personas interesadas y los boletos disponibles explica por qué no fue posible satisfacer la totalidad de la demanda”, informó la empresa en un comunicado.
Ante este escenario, Sheinbaum tomó contacto en una primera instancia con los organizadores de los espectáculos para consultar si existía la posibilidad de sumar nuevas fechas. Al recibir una respuesta negativa, decidió avanzar un paso más.
La mandataria mexicana elevó el pedido y se comunicó directamente con el primer ministro de Corea del Sur, en una gestión de carácter diplomático para intentar ampliar la presencia de BTS en México.
“Todavía no recibo la respuesta, pero esperemos que sea positiva. Busquemos la manera de que las jóvenes y los jóvenes puedan tener acceso a este grupo tan popular”, expresó Sheinbaum.
El episodio refleja no solo el impacto global de BTS, sino también el crecimiento sostenido de la cultura surcoreana en México, que abarca la música, las series y la gastronomía, y que hoy moviliza incluso a los máximos niveles del Estado.