El pasado lunes 30 de marzo, los integrantes de Gran Hermano Generación Dorada participaron de una dinámica en la que debían confrontar a un compañero calificándolo de “falso” y explicando sus motivos. En este contexto, se desató un fuerte enfrentamiento entre Solange Abraham y Andrea del Boca, que se convirtió en uno de los momentos más intensos del programa.

Solange acusó a Andrea de tener “doble discurso, moral y prejuicios”, calificándola como “la persona más falsa de la casa”. Por su parte, Andrea respondió recordando una conversación íntima con Solange, donde esta se emocionó y habló sobre su hija. Sin embargo, Andrea cuestionó la actitud de Solange dentro del juego, especialmente por acciones dirigidas contra otra participante, Mavinga, a quien acusó de sufrir ataques de pánico luego de un conflicto en la casa.
El debate se profundizó cuando Solange negó estar al tanto de esos ataques y cuestionó las declaraciones de Andrea sobre el confesionario, al que acusó de dictar qué deben decir los participantes, algo que calificó como una irresponsabilidad.

En un momento clave, Andrea mencionó que lo único que sabía de Solange era que tiene una hija de siete años por quien llora, lo que generó una reacción emocional de Solange, quien la acusó de dar un “golpe bajo” al incluir a su hija en la discusión. Andrea defendió su postura aclarando que no se estaba burlando y cuestionó la costumbre de hablar sobre los hijos en el juego, lo que provocó una fuerte réplica de Solange.
Este cruce evidenció las tensiones y conflictos personales que atraviesan los participantes de Gran Hermano Generación Dorada, con un intercambio marcado por acusaciones directas, emociones a flor de piel y momentos de vulnerabilidad.