Los bebés prematuros en Aleppo, Siria, fueron retirados de sus incubadoras luego de que ataques aéreos destruyeran hospitales de toda la ciudad, lo que provocó la condena del gobierno sirio y de Rusia por parte de Estados Unidos y la ONU.
Desde julio Aleppo-Este se encuentra en manos de rebeldes, cuando el ejército perdió control.
En el video se observa una imagen muy dura: las enfermeras le quitan el tubo que da asistencia a los pequeños y los envuelven en mantas. Luego los trasladan a la calle, en medio de la desesperación por los ataques.

La fotografía posterior que un periodista sirio registró y cedió al diario The Independent muestra a los bebés prematuros acostados en una manta en el suelo, mientras las enfermeras intentan darles asistencia con tubos para mantenerlos con vida.
El hospital infantil fue destruido el jueves en el tercer día de un nuevo bombardeo.
Otros cuatro hospitales en el este de la ciudad y el campo de rebeldes fueron dañados desde que comenzó la ofensiva el martes pasado. "No hay actualmente ningún hospital en servicio en la parte asediada de la ciudad", afirmó la Organización Mundial de la Salud (OMS) en un comunicado.
Y agregó: "Más de 250.000 hombres, mujeres y niños que viven en Aleppo-Este están ahora privados de acceso a cuidados en los hospitales".

Al menos 27 personas, entre ellas niños, murieron en el este de Aleppo el sábado solo en intensos ataques aéreos, bombas de cañón y artillería. Se espera que el número de muertos aumente debido al número de heridos graves.
El bombardeo del sábado destruyó instalaciones de rescate y medicina, mientras que las escuelas de la zona, anunciaron que cerrarán sus puertas sábados y domingo "por la seguridad de estudiantes y maestros”.