05 feb, 2026 17:18
La situación de la abogada argentina acusada de racismo se complica, tras la orden de la Justicia de Brasil de detenerla. Agostina Páez se encontraba en un departamento con tobillera electrónica, pero el Ministerio Público solicitó la prisión preventiva contra la joven alegando riesgo de fuga.
Según informó el medio G1, el Tribunal de Río de Janeiro admitió la denuncia y concedió la solicitud para que Páez sea detenida y trasladada a una prisión de Río de Janeiro.
Todo se remonta a un incidente sucedido el pasado 14 de enero cuando la joven de 29 años se cruzó con los empleados de un bar al que había ido a comer con sus amigos en medio de su viaje de vacaciones. La discusión llevó a los insultos y gestos racistas contra tres empleados del local ubicado en la Zona Sur de Río.
En declaraciones a la prensa de Brasil, Páez afirmó que no conocía que sus actos eran considerados un delito en el país vecino y añadió que los gestos no estaban dirigidos a los empleados sino a sus amigas. "Lo cierto es que me hicieron gestos obscenos (...) y que intentaron engañarme. Pero niego categóricamente que los gestos ofensivos estuvieran dirigidos a ellos", expresó y sumó: "Mi reacción al hacerles esos gestos a mis amigos después de ser provocada con gestos obscenos fue incorrecta, pero ni siquiera sabía que nos estaban mirando. No sabía que era un delito en Brasil".
Una vez realizada la denuncia, comenzó la investigación, se le incautó el pasaporte a Agostina y se le prohibió la salida del país. Además, a pedido de la Comisaría 11ª (Rocinha), a cargo del caso, se le aplicó una tobillera electrónica para monitorear sus movimientos.