Cierre de Fate: la Justicia ordenó el desalojo, pero quedó suspendido por seguridad
La histórica fábrica de neumáticos Fate confirmó el cierre definitivo de su planta en Virreyes y el despido de 920 trabajadores, lo que desató un fuerte conflicto gremial. Aunque la Justicia dispuso el desalojo inmediato de los operarios, la medida no se ejecutará por el momento para resguardar la seguridad de los implicados, mientras rige la conciliación obligatoria dictada por el Gobierno.
La decisión empresaria se conoció de manera abrupta: los empleados se enteraron al llegar a la fábrica y encontrarse con un cartel que informaba el cese total de actividades. Desde entonces, trabajadores y al menos un delegado permanecen en el interior del predio, mientras continúan las gestiones en un clima de fuerte tensión.
La resolución judicial había dispuesto la “inmediata restitución del inmueble a favor de sus titulares”, aclarando que ello no implica restricción alguna al derecho a manifestarse fuera del predio.
El fiscal Marcelo Fuenzalida fundamentó la medida en la necesidad de recuperar la planta ubicada en Almirante Blanco Encalada 3003, tras constatar un ingreso con violencia en horas de la mañana, con daños en el alambrado perimetral y accesos, además de la ocupación de distintos sectores del establecimiento.
La empresa había comunicado días antes la decisión de cesar por completo sus operaciones en la planta y notificó a los empleados junto con el compromiso de pago de las indemnizaciones legales. Ante la conflictividad, reforzó la seguridad privada para prevenir daños.
Mientras tanto, efectivos de la Policía Bonaerense permanecen en las inmediaciones, aunque sin avanzar en el desalojo, en un escenario de alta sensibilidad social y laboral que mantiene en vilo a casi un millar de familias.