Más allá de la recomendación fundamental de practicar ejercicios a la mañana temprano o de noche, la nutricionista Virginia Borga, expresa que es fundamental la ingesta de mucho líquido, especialmente agua potable antes y después de las actividades.
Desayunos frescos, con yogurt y frutas, acompañados con abundante agua, una fruta a media mañana como colación y en el almuerzo ensaladas variadas con arroz y legumbres, son los elementos ideales para acompañar jornadas de más de 40°.
Durante la tarde, especialmente para los más pequeños, se puede consumir algún helado de fruta al agua con yoghurt. Y para la cena, la importancia de las verduras salteadas.