28 may, 2026 18:07
| Actualizado: 29 may, 2026 10:54
El caso de un tripulante aislado en el puerto de San Lorenzo encendió las alarmas sanitarias por síntomas compatibles con ébola. Fiebre, vómitos, dolor muscular y lesiones cutáneas llevaron a activar protocolos de emergencia. Finalmente, los estudios confirmaron que se trataba de herpes zóster, una enfermedad viral mucho menos riesgosa.
La confusión inicial expone cómo ciertas patologías pueden compartir síntomas y generar preocupación epidemiológica. El ébola es una enfermedad altamente letal, transmitida por contacto con fluidos corporales, mientras que el herpes zóster es la reactivación del virus de la varicela, que permanece latente en el organismo y puede reaparecer años después.
¿Qué es el herpes zóster?
Es una infección viral causada por la reactivación del virus varicela-zóster.
Se manifiesta con ampollas dolorosas en la piel, generalmente en un solo lado del cuerpo.
Puede provocar complicaciones como neuralgia posherpética, un dolor crónico que persiste después de la erupción.
Síntomas comunes
Fiebre, malestar general, vómitos y dolor muscular.
Lesiones cutáneas en forma de ampollas agrupadas.
Dolor o ardor localizado antes de la aparición del sarpullido.
Diferencias con el ébola
| Aspecto | Herpes Zóster | Ébola |
|---|---|---|
| Causa | Reactivación del virus varicela-zóster | Virus del género Ebolavirus |
| Síntomas iniciales | Fiebre, vómitos, dolor muscular, erupción con ampollas | Fiebre alta, vómitos, diarrea, hemorragias |
| Transmisión | Contacto directo con lesiones (contagia varicela) | Contacto con fluidos corporales |
| Gravedad | Dolor intenso, complicaciones nerviosas | Alta mortalidad, brotes epidémicos |
| Prevención | Vacuna disponible para mayores de 50 años | No hay vacuna universal; medidas de bioseguridad |
Prevención del herpes zóster
Vacuna específica: recomendada a partir de los 50 años, reduce el riesgo de aparición y complicaciones.
Fortalecer el sistema inmunológico: buena alimentación, descanso y control de enfermedades crónicas.
Evitar el contacto directo con las lesiones de personas infectadas, ya que pueden transmitir varicela a quienes nunca la tuvieron.