Un total de 1.700 kilos de droga fueron incinerados en el cementerio La Piedad, en Rosario, en el marco de un operativo que permitió eliminar estupefacientes valuados en más de 46 millones de dólares. La quema incluyó sustancias incautadas en múltiples procedimientos realizados por fuerzas federales en distintos puntos del país.
El procedimiento se llevó a cabo en el crematorio del predio y representó el cierre de una serie de investigaciones que involucraron a diversas agencias de seguridad y a la Justicia Federal. Según indicaron las autoridades, gran parte de la droga destruida estaba vinculada a organizaciones criminales, entre ellas las lideradas por Esteban Alvarado y Brian Bilbao.
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Entre los cargamentos incinerados se destacó una importante cantidad de droga secuestrada en operativos anteriores, incluidos aquellos en los que se detectaron avionetas utilizadas para el transporte ilegal de estupefacientes desde el exterior.
El subsecretario de Intervención Federal, Federico Angelini, remarcó el impacto económico que implica este tipo de acciones al afectar directamente los recursos de las organizaciones criminales. “Cuando le pegamos a las organizaciones criminales en donde más le duele, que es la plata, es un procedimiento satisfactorio”, expresó.

Además, señaló que los operativos permitieron avanzar no solo sobre el decomiso de droga, sino también en la desarticulación de estructuras completas, incluyendo detenciones de integrantes clave, redes de financiamiento y maniobras de lavado de activos.
Las investigaciones continúan abiertas y, según indicaron, el análisis de elementos secuestrados en los distintos allanamientos permitirá seguir profundizando líneas de trabajo para detectar nuevos eslabones dentro de estas organizaciones.