El hecho se registró en las últimas horas en Rosario, cuando personal policial asistió al traslado de un pequeño de apenas un año hacia el Hospital de Niños Zona Norte. Según se informó, el menor ingresó tras haber consumido un psicofármaco puntual, identificado posteriormente como lorazepam, una benzodiazepina de uso común para tratar cuadros de ansiedad e insomnio.
Durante su permanencia en la guardia, el niño se mantuvo inicialmente asintomático. Sin embargo, siguiendo los protocolos de rigor, se realizó una interconsulta con el servicio de toxicología. Los profesionales médicos procedieron a administrar carbón activado, una medicación que permite absorber parte de la sustancia ingerida en el tracto digestivo y reducir así su ingreso al torrente sanguíneo.
Diagnóstico y tratamiento
La doctora Dora Prada, médica toxicóloga, brindó detalles sobre el cuadro y explicó que este tipo de episodios se encuadran dentro de lo que los especialistas denominan "intoxicaciones hogareñas". Prada señaló que en niños de esta franja etaria es sumamente común el hábito de pica, que consiste en la tendencia natural de los menores a llevarse a la boca cualquier objeto o sustancia que encuentren a su alcance.
La doctora Dora Prada explicó que las benzodiazepinas son sustancias que producen un efecto agudo capaz de generar alarma, pero que no dejan secuelas permanentes. Asimismo, precisó que entre los síntomas más frecuentes para este tipo de cuadros se encuentra la ataxia, manifestada como la pérdida de equilibrio o una marcada dificultad para caminar con estabilidad.
Actualmente, el paciente permanece en el servicio de guardia bajo una vía de hidratación como tratamiento de sostén. Los médicos aguardan los resultados del laboratorio toxicológico para confirmar la concentración de la sustancia en orina, además de un chequeo general de salud.
Se estima que el periodo de internación para estos casos oscila entre las 12 y 36 horas. "Cuando el niño ya no presenta síntomas y puede caminar perfectamente, es externado", indicó Prada.
Prevención en el hogar
Este nuevo caso en Santa Fe vuelve a poner el foco en la seguridad dentro del ámbito doméstico. Los especialistas advierten que estos episodios, definidos como accidentes no intencionales, suelen ocurrir cuando los medicamentos quedan depositados en mesas de luz, carteras o al alcance de la curiosidad de los niños.
Desde el ámbito médico se recomienda extremar las precauciones con el almacenamiento de agentes químicos y medicamentos, especialmente en hogares con niños pequeños que no logran distinguir entre un fármaco y una golosina.