La causa que investiga el asesinato del subinspector de la Policía Federal Argentina Rodolfo Manfredi avanzó con una batería de allanamientos realizados en distintos puntos de Rosario, principalmente en barrio Banana y zonas cercanas.
Los procedimientos, encabezados por fuerzas federales junto a fiscales provinciales y federales, finalizaron con dos hombres demorados y el secuestro de armas de fuego, municiones, droga y teléfonos celulares considerados de interés para la investigación.
En total fueron 35 allanamientos simultáneos, ordenados en el marco de la pesquisa que busca identificar a los responsables del ataque armado ocurrido entre la noche del jueves y la madrugada del viernes, cuando efectivos de la Policía Federal fueron atacados a tiros durante un operativo en barrio Banana.
La investigación está a cargo de la Fiscalía Federal conducida por Santiago Alberdi y del Ministerio Público de la Acusación, bajo la órbita de la fiscal Laura Ricardo.
Según indicaron fuentes judiciales, los operativos se concretaron luego de tareas de seguimiento, análisis de información y trabajos de inteligencia desarrollados por personal de la División Unidad Operativa de Investigaciones Especiales de Rosario. Con esos elementos, el juez Carlos Vera Barros autorizó los procedimientos realizados durante las últimas horas.
Durante los allanamientos fueron arrestados dos hombres mayores de edad sospechados de tener algún grado de participación en el episodio. Además, los agentes secuestraron tres armas de fuego, más de 160 municiones, cocaína fraccionada para la venta, marihuana, balanzas de precisión, celulares y dinero electrónico.
Uno de los demorados, identificado como Luis M., quedó formalmente imputado este sábado por decisión de la fiscal Ricardo. El hombre, de 42 años, había ingresado herido de bala al Hospital de Emergencias Clemente Álvarez pocas horas después de la balacera en la que murió el agente federal. Tras recibir el alta médica, fue trasladado bajo custodia policial.
En tanto, su hermano Juan Carlos M., quien lo había llevado al hospital en un vehículo particular, recuperó la libertad luego de que los investigadores consideraran insuficientes las pruebas para sostener una imputación directa. Sin embargo, continuará vinculado al expediente mientras avanzan las medidas judiciales.
El ataque ocurrió cuando Manfredi y otros dos integrantes de la Policía Federal intentaban identificar a un grupo de personas en un pasillo de barrio Banana. En medio del procedimiento, los efectivos fueron atacados a tiros.
Como consecuencia del enfrentamiento, Rodolfo Manfredi murió en el lugar, otro agente resultó gravemente herido y un tercer integrante de la fuerza salió ileso.
El cabo Emilio Gómez Villafañe permanece internado en terapia intensiva en el Hospital Italiano de Rosario. El efectivo recibió dos disparos en el abdomen y debió ser sometido a una intervención quirúrgica por las heridas sufridas durante el enfrentamiento armado.
Uno de los puntos que más preocupa a los investigadores es la desaparición del arma reglamentaria de Manfredi. Según confirmó el fiscal regional Matías Merlo, el agente fue hallado sin su pistola en la escena del crimen, un elemento que todavía no pudo ser localizado y que forma parte central de la investigación.