Los primeros en colaborar para contener el fuego fueron los propios vecinos que usaron todo lo que tenían a su alcance: matafuegos, mangueras y fundamentalmente baldes de agua y evitaron de esta manera que se llamas alcancen sus viviendas. Después llegaron los bomberos y terminaron de apagar el incendio.
“La tarea solidaria y mancomunada de vecinos y bomberos zapadores nos permitió que el fuego no se propague a las casas de al lado. Por eso, cuando todo estuvo controlado, hubo aplausos y un emotivo reconocimiento para todos los que trabajaron y evitaron un siniestro de mayor consideración”, contó una vecina a Telefe Noticias.
