“La Anticoncepción de Emergencia es una herramienta válida, segura y accesible para evitar un embarazo no planificado en situaciones de emergencia. Actúa inhibiendo la ovulación, por ello es importante saber que cuanto antes se tome, más efectiva es”, afirma la Dra. María Elisa Moltoni, ex-presidenta de AMAdA, entidad comprometida con la promoción de la salud sexual y reproductiva. Desde 1999 trabaja para garantizar el acceso a información y métodos anticonceptivos seguros y eficaces, y promueve la educación sexual integral en todo el país.
El acetato de ulipristal (UPA) es una píldora de dosis única, con un perfil de seguridad muy alto, apta para adolescentes y mujeres adultas, incluso para quienes no pueden usar anticonceptivos hormonales de manera regular. No es abortiva, no afecta la fertilidad futura y es compatible con la lactancia. Su uso no requiere estudios previos ni controles médicos específicos.
A diferencia de las opciones orales disponibles hasta ahora en el país, el ulipristal puede usarse hasta 5 días (120 horas) después de una relación sexual sin protección, manteniendo su eficacia incluso cerca del momento de la ovulación, cuando otras alternativas hormonales pierden efectividad. Ampliar la ventana de uso no es solo un dato farmacológico: es tiempo real para decidir, especialmente en contextos donde el acceso al sistema de salud no siempre es posible.
A nivel global, se estiman más de 120 millones de embarazos no planificados por año, con impacto biopsicosocial significativo. En este contexto, la anticoncepción de emergencia constituye una herramienta esencial de salud pública, ya que ofrece una última oportunidad eficaz y segura para prevenir un embarazo no intencional tras una relación sexual sin protección, una falla del método anticonceptivo o una situación de violencia sexual.
Es importante señalar que la anticoncepción de emergencia no reemplaza los métodos anticonceptivos de uso regular ni protege contra infecciones de transmisión sexual (ITS).
También es fundamental remarcar que la anticoncepción de emergencia no presenta contraindicaciones. “Debe usarse en situaciones excepcionales: cuando no se usó ningún método anticonceptivo, cuando falló el que se usó, o en situaciones de abuso sexual. En todos los casos, lo importante es actuar rápido”, señala la Dra. Lorena Bozza, presidenta de AMAdA.
Actualmente en Argentina existen distintas opciones de anticoncepción de emergencia. Una de ellas es el DIU, que presenta una alta eficacia, pero con una limitación práctica importante, ya que su colocación requiere un consultorio médico, instrumental adecuado y profesionales de la salud con entrenamiento específico. Otra opción disponible es el levonorgestrel, una pastilla de dosis única que debe ingerirse lo antes posible, y cuya eficacia se limita a las 72 horas posteriores a la relación sexual sin protección.
La novedad que llega al país, el acetato de ulipristal, introduce un cambio significativo en la anticoncepción de emergencia: puede bloquear la ovulación aún cuando el pico de la hormona LH -que desencadena la ovulación- ya ha comenzado, lo que se traduce en un mejor desempeño frente a los métodos orales disponibles. De este modo, no solo amplia la ventana de uso hasta cinco días, sino que ofrece una alternativa más confiable en momentos en que las otras opciones ya no funcionan.
La eficacia de la anticoncepción de emergencia disminuye con el paso de las horas. Por eso, desde AMAdA recomendamos tener la anticoncepción de emergencia al alcance de la mano para actuar sin demora, especialmente en personas que utilizan como único método anticonceptivo el preservativo u otros métodos con mayor posibilidad de falla. Además desde AMAdA resaltamos la importancia de que las mujeres conversen con los profesionales médicos a fin de obtener la prescripción de los anticonceptivos de emergencia, porque tener acceso anticipado puede marcar la diferencia.