Nueva era en la Justicia santafesina: La Legislatura aprobó el desembarco de tres nuevos ministros en la Corte Suprema
En una jornada marcada por fuertes debates políticos, la Asamblea Legislativa avaló los pliegos de Aldo Alurralde, Jorgelina Genghini y Diego Maciel. Con esta decisión, el gobernador Maximiliano Pullaro consolida una renovación casi total del máximo tribunal bajo el nuevo marco constitucional.
26 feb, 2026 19:01
Información General: Nueva era en la Justicia santafesina: La Legislatura aprobó el desembarco de tres nuevos ministros en la Corte Suprema
La provincia de Santa Fe dio este jueves un paso histórico en la transformación de la Corte Suprema de Justicia . La Asamblea Legislativa aprobó las designaciones de Aldo Alurralde, Jorgelina Mabel Genghini y Diego Maciel para integrar la Corte, completando así el esquema de recambio diseñado por el Ejecutivo provincial tras la sanción de la ley 14.292, que amplió el tribunal a siete miembros y fijó el retiro obligatorio a los 75 años.
Bajo este nuevo marco, se prevé la salida de los jueces Eduardo Spuler, Rafael Gutiérrez y Roberto Falistocco. Hasta la fecha, solo Spuler ha formalizado su renuncia (efectiva desde septiembre), mientras que Gutiérrez y Falistocco han manifestado verbalmente su intención de dejar el cargo en noviembre.
Una votación con apoyos y disidencias
Pese a la mayoría del oficialismo ("Unidos para Cambiar Santa Fe"), la votación fue uninominal y reflejó matices políticos: Aldo Alurralde: Fue quien obtuvo el respaldo más sólido con 56 votos afirmativos, solo uno negativo y nueve abstenciones, Diego Maciel: Cosechó 52 apoyos, cinco votos en contra y nueve abstenciones y Jorgelina Genghini: Recibió 51 votos a favor, cinco negativos y diez abstenciones.
La ausencia de figuras de peso de la oposición, como el exgobernador Omar Perotti, y los votos negativos de sectores como "Somos Vida" y parte del PJ, subrayaron la tensión en torno a lo que algunos consideran una "hiper-concentración" de facultades del Ejecutivo sobre el Poder Judicial.
Los perfiles: Quiénes son los nuevos jueces
La elección de los nombres no fue azarosa; el gobierno buscó un equilibrio entre la procedencia territorial y la experiencia técnica: Aldo Alurralde: Juez federal de Reconquista con vasta trayectoria en el norte provincial. Durante sus entrevistas, se definió partidario de una "mano justa" y técnica, destacando la necesidad de cubrir el déficit de vacantes en la justicia federal y provincial para combatir el crimen organizado. Jorgelina Genghini: Abogada con más de 25 años de ejercicio y representante de los matriculados en el Consejo de la Magistratura de la Nación. Su perfil está orientado a la modernización y la gestión por indicadores; propuso realizar diagnósticos precisos sobre los "cuellos de botella" que ralentizan los expedientes. Diego Maciel: Doctor en Ciencias Jurídicas y con formación en Derecho Tributario en Barcelona. Posee un perfil técnico-académico y una trayectoria ligada al ámbito municipal y judicial en Rosario, además de haber sido asesor legislativo.
El conflicto por las vacantes y la paridad
El debate en el recinto no evitó los puntos críticos. La oposición y el Colegio de Magistrados de Rosario cuestionaron que se designen reemplazos para cargos que técnicamente aún no están vacantes. Por otro lado, la Red de Mujeres por la Paridad mantuvo su postura crítica. Con la llegada de Genghini, la Corte pasará a tener solo dos mujeres sobre siete integrantes (junto a María Angélica Gastaldi), una proporción que las organizaciones consideran insuficiente frente al mandato de paridad de género que pregonaba la reforma judicial.
Hacia una justicia "cercana"
Para el gobernador Pullaro, este movimiento cierra un ciclo de "estancamiento" de décadas. El objetivo declarado es una Corte con "mirada territorial" que acerque la justicia al ciudadano común, reduciendo la brecha entre los despachos judiciales y los problemas cotidianos de familia, trabajo y seguridad.
Con estos nombramientos, el actual gobierno habrá designado a seis de los siete integrantes del máximo tribunal antes de finalizar su mandato, marcando el fin de la era de la "Corte de los 90" y dando paso a una nueva jurisprudencia alineada con los desafíos de la Santa Fe del siglo XXI.