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Quedó en libertad una mujer acusada de realizar más de 70 amenazas de bomba

Así lo dispuso la Justicia de Garantías en función de la pena máxima disponible para este tipo de delitos, la ausencia de antecedentes penales y cuestiones particulares de la mujer que fueron evaluadas. No obstante, continúa la investigación.
Por Telefe Rosario

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Información General: Quedó en libertad una mujer acusada de realizar más de 70 amenazas de bomba

Juliana Gil Barrera, la mujer detenida la semana pasada por más de 70 amenazas de bomba a diversas instituciones públicas y privadas de Bahía Blanca, fue liberada este lunes por la Justicia de Garantías mientras prosigue el curso de la investigación.

Fuentes judiciales consultadas por esta redacción indicaron que se evaluó la pena máxima aplicable para el delito de intimidación pública, el cual configura penas de 2 a 6 años de prisión.

Entre otros ítems para determinar su liberación, el juez tuvo en consideración que la mujer no reúne antecedentes penales y tiene bajo su resguardo a un hijo con condición de espectro autista y un padre adulto mayor.

Además, la justicia impuso como condición que Gil Barrera deberá mantener su domicilio actual.

La mujer había sido detenida el pasado 30 de diciembre por personal de la DDI en su vivienda de José M. Carrega y José Avenente de Ingeniero White.

La extensa investigación del Fiscal De Lucía permitió acreditar más de 70 llamados amenazantes – en horarios pico – a entidades bancarias, el Municipio, establecimientos educativos y otras entidades. Comunicaciones que generaron un verdadero caos en zonas céntricas y protocolos de seguridad que insumieron una gran cantidad de recursos.

Gil Barrera se había negado a declarar y la UFIJ N°20 le imputó en aquel entonces el delito de Intimidación Pública en concurso real por 73 hechos.

Según De Lucía, a la acusada se llegó a través de un entrecruzamiento de datos brindados por las empresas de telefonía celular.

El fiscal había negado que el accionar de Gil Barrera tenga fines políticos y sí lo atribuyó a “deudas de dinero” que tendría la mujer. Una mecánica en la cual mediante llamados evitarían que sus supuestos acreedores cobraran lo adeudado en las entidades financieras.