Lo que más impacta es la suba de precios en facturas y masas. Los panaderos, cuentan que dichos números no se pueden absorber y que al mostrador, los aumentos giran en torno al 25%.
“El aumento es en una escala baja y por lo general lo estamos absorbiendo nosotros para no trasladarlo al consumidor pero esta vez es insostenible”, explicó el panadero Ariel Paglia, en diálogo con El Noticiero de la Gente.
En tanto, para las fiestas, los budines y pan dulces también llegan con precios inflados, pero tratando de no elevarlos tanto para no frenar el consumo. "Hay faltante de mercaderías y ahora están largando un poco pero a precios más elevados".