Tres delincuentes simularon ser trabajadores del correo para lograr que les abrieran la puerta de una vivienda de Ricardone y, una vez dentro, redujeron a una joven madre, a su bebé de cuatro meses y a su hermano.
Dos de los atacantes tocaron el timbre con la excusa de una entrega, mientras un tercero ingresó por el patio. Ya en el interior, amenazaron a las víctimas y recorrieron la casa en busca de objetos de valor. Finalmente, escaparon con varios teléfonos celulares, una computadora, dinero en efectivo y un monopatín eléctrico.
El ataque ocurrió en una zona caracterizada por su tranquilidad, donde los vecinos suelen mantener rutinas relajadas y sin mayores medidas de seguridad. De hecho, quienes viven en las inmediaciones manifestaron sorpresa al enterarse de lo ocurrido, ya que muchos no advirtieron movimientos extraños ni ruidos durante el asalto.
Las cámaras de videovigilancia de comercios cercanos registraron el momento de la fuga.