Política y Economía
Exigen a la Justicia esclarecer el paradero de más de 2 millones de dólares en caso "Estafados Ribaya"
Más de 2 millones de dólares están en juego en el caso “Estafados Ribaya”, donde decenas de inversores denuncian haber sido estafados desde 2020 mediante propuestas de inversión fraudulentas en Argentina y Uruguay. Las víctimas exigen a la Justicia que esclarezca el destino de los fondos y avance con las investigaciones.
Desde el inicio de la pandemia en 2020, Trinidad Ribaya ha sido acusada de realizar decenas de estafas a individuos en distintas provincias de Argentina y en Uruguay, utilizando un esquema similar al de Madoff o Blaksley, según denuncian los afectados. La operación no discriminaba entre inversores y se habría ejecutado sin límites, de acuerdo con declaraciones de uno de los damnificados, ex director de la Comisión Nacional de Valores.
El mecanismo delictivo consistía en la captación de fondos mediante propuestas de inversión multisector, de corto y mediano plazo, destinadas a proyectos de la economía real como desarrollos inmobiliarios, ganadería, producción regional, negocios rurales e incluso la actividad petrolera. Las ofertas prometían retornos atractivos, generalmente sin garantía, basadas en mutuos, compromisos de repago o participación en resultados de los emprendimientos, lo que generaba confianza entre profesionales e inversores con capacidad financiera, explica Helman, doctor en Ciencias Económicas de la UBA.
A cinco años de iniciadas las operaciones, las denuncias penales y demandas comerciales se cuentan por decenas. Entre los presentados ante la Justicia se incluyen querellas en la Unidad de Información Financiera, cámaras empresariales y la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correccional. Entre los damnificados se encuentra incluso un magnate de la hotelería, aunque varios afectados aún no se han presentado, por lo que el alcance real de la estafa podría ser mayor al conocido.
Según Helman, Ribaya habría utilizado distintos mecanismos para dificultar la investigación: abandono repentino de los lugares donde se realizaron las estafas, declaración de domicilios falsos, acompañamiento familiar para el uso de tarjetas de crédito, ausencia de cuentas bancarias propias salvo posiblemente una en el Banco de Galicia, y un patrón de insolvencia sostenida. Hasta el momento, se desconoce el destino de los fondos apropiados ilegalmente.
“¿Cuál es el destino de más de 2 millones de dólares: fuga al exterior, caja de seguridad privada contratada por integrantes del clan, operaciones de mayor opacidad y gravedad que aún no han sido detectadas?”, se pregunta el ex funcionario.
Los “Estafados Ribaya” han puesto a disposición de la Justicia todos los elementos que poseen y aguardan acciones concretas y resultados sobre el caso.