El tribunal compuesto por los jueces Malaponte, Coria y Chiabrera, resolvió absolver a todos los policías imputados, entre ellos quienes intervinieron directamente en la detención y quienes estaban presentes en el momento en que Paris perdió la vida.
Su hija, Erika Paris, manifestó públicamente su profunda indignación por el fallo:
“Es lamentable que los jueces hayan fallado a favor de los policías. Los enaltecieron como si fueran ángeles que hicieron todo bien.”
Erika recordó que una reautopsia realizada años después determinó que la muerte de su madre se produjo por asfixia posicional, al quedar esposada boca abajo, en la comisaría.
Según su testimonio, lejos de recibir asistencia médica adecuada, Paris habría sido contenida de manera violenta, lo que —sostiene la familia— derivó en su muerte.
“Si realmente hubieran querido ayudarla, lo primero que tendrían que haber hecho es llamar al SIES. En cambio, la esposaron, la pusieron boca abajo y mi mamá no pudo respirar.”
El episodio ocurrió el 3 de mayo de 2017, cuando Paris fue detenida en un estado de alteración emocional mientras se encontraba dentro de una escuela. Fue trasladada a la Comisaría 10ª, donde minutos después murió.
Desde entonces, la familia viene reclamando que se investigue la responsabilidad policial en lo que consideran una muerte evitable.
La absolución de todos los acusados deja un fuerte malestar entre los allegados y organizaciones que acompañaron el caso, que ahora evalúan recurrir el fallo.