El episodio de inseguridad se registró minutos después de las 7:20 de la mañana, en un horario de alta afluencia de clientes por el servicio de cafetería. Según relató Marcela, la empleada que se encontraba sola al frente del comercio, el hombre vestía una campera de trabajo, lo que inicialmente le permitió pasar desapercibido y ganarse su confianza.
La trabajadora del comercio relató que inicialmente confundió al asaltante con un operario de la estación de servicio cercana debido a su vestimenta. Luego de que el hombre seleccionara personalmente los productos bajo la modalidad de autoservicio, se dirigió hacia el sector de la caja, donde finalmente se desencadenó el violento episodio.
Al momento de realizar el pago, el delincuente traspasó el mostrador y le exigió el dinero en efectivo. Ante la negativa inicial de la empleada, el hombre se levantó la campera para mostrarle un revólver y la amenazó diciendo: "No hagas nada porque tengo un revólver".
Bajo amenaza de muerte, el ladrón logró sustraer aproximadamente 7.000 pesos, correspondientes a las primeras ventas del día y la docena de facturas que él mismo había seleccionado. Marcela detalló que, pese a que el delincuente intentó obligarla a encerrarse en el baño del local, ella resistió el pedido advirtiéndole que estaba siendo filmado por las cámaras de videovigilancia.
Personal policial arribó al lugar minutos después del llamado de alerta. A pesar del operativo en la zona de Rosario, hasta el momento no se informaron detenciones. Los propietarios del comercio analizan la implementación de nuevas medidas de seguridad tras el hecho ocurrido.