La provincia de Santa Fe atraviesa una situación crítica debido a la sucesión constante de incendios de pastizales, agravada por una intensa ola de calor. En lo que va del mes de enero, la ciudad de Rosario ya registró más de 60 intervenciones de los cuerpos de brigadistas, mientras que en el departamento y zonas aledañas la cifra supera los 100 operativos conjuntos entre Bomberos Zapadores y Bomberos Voluntarios.
En diálogo con los medios desde la sede de la Gobernación, el secretario de Protección Civil de la provincia, Marcos Escajadillo, brindó detalles sobre la gravedad del panorama actual. Destacó que los focos se han multiplicado en puntos estratégicos como la Avenida Circunvalación, los bordes de las autopistas y la zona norte de Rosario, donde incluso el fuego alcanzó vehículos abandonados.
El factor humano: la principal causa
Desde Protección Civil fueron tajantes respecto al origen de estos siniestros: más del 95% de los incendios son causados por la acción humana, ya sea por negligencia, omisión o intencionalidad.
Ante este escenario, las autoridades pidieron extremar las medidas de prevención y concientización ciudadana para evitar la generación de nuevos focos, especialmente en áreas con vegetación seca y durante las horas de mayor exposición solar, que es cuando los incendios tienden a reactivarse con mayor intensidad.
Para combatir la emergencia, la provincia ha fortalecido el equipamiento y la logística, integrando:
- Asistencia de camiones cuba y regadores de distintos municipios y comunas.
- Uso de maquinaria pesada (retroexcavadoras) para la creación de cortafuegos.
- Despliegue de brigadistas forestales en terreno.
Refuerzo aéreo y situación en las islas
Como novedad fundamental para el combate del fuego, la provincia anunció la incorporación de un avión hidrante. La inversión, que superó los 5.5 millones de dólares, permitirá contar con una unidad de 3.000 litros de carga que trabajará en apoyo directo a los brigadistas forestales en terreno.
Respecto a la zona del Delta del Paraná, se confirmó la aparición de nuevos focos frente a la costa santafesina. "Tenemos un grupo de coordinación (Grupo Delta) con Entre Ríos, Buenos Aires y la Agencia Federal de Emergencia", explicó el funcionario. Según detalló, el monitoreo es constante a través de Prefectura y Gendarmería, especialmente después del mediodía, que es cuando el aumento de la temperatura superficial reactiva las llamas en las islas.
Las autoridades reiteraron el pedido a la población de no arrojar colillas de cigarrillos, no realizar quemas de basura ni encender fuego en zonas no habilitadas, dado que las condiciones climáticas actuales transforman cualquier chispa en un incendio de magnitud regional.