Un conductor fue demorado este miércoles por la mañana en Rosario luego de ser detectado circulando en contramano mientras manejaba bajo los efectos del alcohol. El hecho ocurrió cerca de las 7:40 en la intersección de Riobamba y Río de Janeiro.
Tras el procedimiento inicial, agentes de tránsito realizaron el control de alcoholemia y confirmaron que el hombre tenía 1,98 gramos de alcohol en sangre.
El funcionario de la Secretaría de Control, Ezequiel Brocchi, explicó que el caso se detectó cuando efectivos policiales que patrullaban la zona observaron al vehículo desplazarse en sentido contrario por la calle Río de Janeiro. Ante esa situación lo detuvieron y, al advertir signos de que el conductor podría estar alcoholizado, activaron el protocolo que se realiza en conjunto con la Dirección de Tránsito.
De acuerdo con lo informado por el funcionario, personal municipal acudió al lugar con los dispositivos de control y confirmó la elevada graduación alcohólica. Brocchi señaló que se trata de un caso especialmente preocupante por el horario en que ocurrió, ya que coincidía con el momento de ingreso escolar y con un importante movimiento de vehículos en la zona.
El conductor, un ciudadano de nacionalidad peruana según indicaron las autoridades, habría manifestado que regresaba de una reunión con amigos. Sin embargo, desde el área de control remarcaron que en Rosario rige la normativa de alcohol cero al volante, por lo que cualquier consumo previo ya constituye una infracción.
Además del resultado positivo del test de alcoholemia, el hombre acumuló otras faltas graves: circulaba en contramano y no contaba con licencia de conducir. El vehículo fue remitido al corralón municipal y el caso quedó en manos del Tribunal de Faltas.
Brocchi explicó que, cuando la graduación alcohólica supera 1,5 gramos, la infracción es considerada “gravísima” y suele derivar en retención de la licencia e inhabilitación para conducir por períodos que pueden alcanzar un año. En este caso, la sanción económica también sería elevada y podría superar los tres millones de pesos.
Desde la Secretaría de Control destacaron que, a pesar de estos episodios aislados, los controles de alcoholemia muestran una baja en los casos positivos desde la implementación de la ordenanza de alcohol cero en 2021. Actualmente, el porcentaje de infractores detectados en operativos es inferior al 3%.