Ayer, la bajante del río Paraná alcanzó una altura de 56 centímetros, la medida más baja en más de nueve meses.
Esto preocupa ya que afecta las actividades náuticas y los humedales fuertemente.
Además, el panorama es desolador ya que no se espera que la situación se revierta pronto.
"Nos vamos a mantener con estos márgenes al menos hasta marzo. La bajante es muy preocupante. Es una gravísima afectación a la biodiversidad de los humedales", explicaron los especialistas.