La recorrida fue encabezada por el gobernador Maximiliano Pullaro, quien destacó el ritmo de los trabajos y la magnitud de la inversión. Actualmente, más de 12 grúas operan de manera simultánea en el predio, donde se levanta el complejo destinado a alojar a los delincuentes más peligrosos de la provincia, entre ellos narcotraficantes y sicarios.
“El Infierno” tendrá capacidad para aproximadamente 1.150 detenidos de alto perfil y está previsto que la obra esté finalizada entre septiembre y octubre de este año. En paralelo, el plan integral incluye la construcción de otras dos cárceles en el mismo predio, cada una con lugar para cerca de 1.950 internos, que se completarían entre fines de 2026 y mediados de 2027.