De acuerdo con fuentes policiales, los incidentes se desarrollaron en calles separadas, donde el agua arrastró consigo desechos y hojas de árboles.
Una vecina afectada expresó su descontento y preocupación: "Fue después de las siete de la tarde. Es habitual, nos roban los picaportes, los medidores de gas. Siempre es así. No hemos hecho nada porque no te llevan el apunte".
Además, resaltó que incluso los cajeros automáticos no escapan a los actos delictivos: "Les robaron el bronce. Siempre ocurre de noche".
Los residentes de la zona se muestran inquietos ante esta ola de robos recurrentes, lo que subraya la necesidad de medidas preventivas y mayor vigilancia en el área.