En el marco del Día del Familiar y la Víctima de Inseguridad, familiares de personas asesinadas en distintos hechos violentos en Rosario participaron de un acto en el Monumento Nacional a la Bandera, donde compartieron testimonios marcados por el dolor, la búsqueda de justicia y la necesidad de contención colectiva.
La actividad incluyó el izamiento de la bandera y la presencia de familiares que desde hace años se organizan para visibilizar las consecuencias de la violencia urbana.
Entre los presentes estuvieron padres, madres y hermanos de víctimas de homicidios ocurridos en diferentes contextos: robos, balaceras y ataques armados. Algunos relataron que todavía esperan avances judiciales, mientras otros lograron la detención de los acusados pero continúan atravesando procesos judiciales pendientes de resolución definitiva.
Una de las mujeres recordó la muerte de su hija de cinco años alcanzada por una bala perdida durante la Navidad. A casi cuatro años del hecho, explicó que continúa participando activamente en espacios de acompañamiento junto a otras familias atravesadas por tragedias similares.
También participaron familiares de jóvenes asesinados en hechos de robo y violencia callejera ocurridos en los últimos años en Rosario. Muchos coincidieron en que el acompañamiento grupal se convirtió en una herramienta fundamental para sobrellevar el duelo y sostener los reclamos de justicia.
Además del acto, integrantes de la agrupación realizaron durante el fin de semana una actividad solidaria en el Mercado del Patio, donde prepararon y repartieron comida a personas en situación de calle. Explicaron que la iniciativa buscó transformar parte del dolor en ayuda concreta hacia otros sectores vulnerables.