Una pareja fue acusada de haber mantenido relaciones sexuales en la clase ejecutiva de un avión, hecho que obligó a activar un procedimiento de seguridad y mantuvo demorados a los pasajeros durante casi dos horas tras el aterrizaje.
La intervención se produjo luego de que personal de la tripulación alertara a la Policía de Seguridad Aeroportuaria sobre un supuesto comportamiento sexual inapropiado ocurrido durante el viaje que había partido desde Panamá. Tras el aterrizaje, ambos pasajeros fueron demorados y se inició una investigación penal.
El abogado penalista Carlos Varela explicó que, aunque el caso tuvo una fuerte repercusión pública, no se trata de una situación inédita a nivel internacional. Señaló además que el eje principal del expediente estará puesto en determinar qué fuero debe intervenir: la Justicia Federal, por tratarse de un hecho ocurrido en una aeronave, o la Justicia provincial, debido a que la denuncia se formalizó en Rosario.
Según detalló el especialista, el delito que podría imputarse es el de exhibiciones obscenas, contemplado en el artículo 129 del Código Penal. En una primera instancia, la figura prevé sanciones económicas, aunque el escenario podría agravarse.
Varela también remarcó que la investigación dependerá en gran medida de las pruebas que puedan incorporarse al expediente. En ese sentido, explicó que eventuales registros audiovisuales podrían modificar el rumbo de la causa, aunque aclaró que por ahora el principal sustento son los testimonios recogidos por la tripulación y el personal de seguridad.
Por otro lado, el abogado indicó que los pasajeros que permanecieron demorados dentro del avión podrían iniciar reclamos civiles por las demoras sufridas, ya sea de manera individual o colectiva.