El auge del “perrihijo” y los “gathijos” en Rosario: la alerta de los veterinarios

La humanización de mascotas crece en Rosario, donde perros y gatos ocupan un lugar central en el núcleo familiar. Sin embargo, veterinarios alertan que tratarlos como “perrihijos” o “gathijos” puede resultar perjudicial para su salud física y emocional.

 


26 ene, 2026
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Rosario y la región: El auge del “perrihijo” y los “gathijos” en Rosario: la alerta de los veterinarios

La relación entre las personas y sus mascotas en Rosario atraviesa una transformación profunda. Indumentaria, merchandising y hasta obras sociales específicas para animales forman parte de una tendencia en crecimiento que, según advierten veterinarios de la ciudad, puede afectar el bienestar de perros y gatos cuando se los trata como hijos humanos.

“La situación nos está superando y sorprende para mal, porque no les hace bien a las mascotas ser humanizadas”, señaló Viviana Infanti, integrante del Colegio de Veterinarios de Rosario, al referirse al fenómeno de los llamados “perrihijos” y “gathijos”.

La profesional explicó que las mascotas pasaron de ser consideradas “un integrante de la familia” a ocupar un rol que no se ajusta a su naturaleza. “Un perro o un gato tienen necesidades diferentes a las humanas. A un hijo hay que protegerlo, vestirlo y llevarlo en brazos, pero un animal necesita moverse, ejercitarse y desarrollar su capa grasa natural para defenderse del frío o del calor”, remarcó en declaraciones radiales.

Infanti reconoció que este nuevo vínculo también tiene aspectos positivos, como una mejor alimentación, mayor prevención ante accidentes y más cuidados veterinarios. Sin embargo, advirtió que, en muchos casos, esos beneficios se logran a costa de dejar de lado la esencia del animal. “Reciben más recursos, pero pierden su naturaleza”, sostuvo.

Las mascotas y la pérdida de su rol natural

El vínculo emocional entre personas y animales es fundamental, pero el cambio de rol dentro de la familia puede tornarse contraproducente. “El perro o el gato pasó de ser la mascota, con necesidades propias, a ser humanizado, y eso está lejos de ser beneficioso”, afirmó la veterinaria.

Infanti recordó que, con el paso del tiempo, el concepto de “dueño” fue reemplazado por el de “tutor”, y que hoy muchas personas se presentan directamente como padres o madres de sus mascotas. “Un animal vive en promedio 14 años: pasa de ser un bebé a un anciano en muy poco tiempo. Cuando se lo equipara a un humano, se genera un vacío enorme y termina siendo una estafa al amor”, explicó, aclarando que su análisis apunta exclusivamente al bienestar animal.

Obesidad y falta de estímulos

Entre las consecuencias más visibles de esta humanización, Infanti alertó sobre el aumento de la obesidad en gatos, vinculada a la falta de actividad. “Hay que respetar su naturaleza cazadora, permitir que trepen, jueguen y se muevan. Antes los felinos eran delgados, musculosos y ágiles; hoy muchos no se mueven dentro de las casas”, señaló.

En cuanto a los perros, mencionó experiencias internacionales, como en Australia, donde existen escuelas para enseñarles a sociabilizar y comportarse. “En Argentina todavía no llegó, pero va a llegar”, anticipó.

“Si a las mascotas se las trata como tales, cada uno ocupa su rol en la familia y es perfecto. Pero cuando se las adopta y se las trata como humanos, los veterinarios muchas veces no sabemos cómo ayudar al tutor”, concluyó.

Rosario, una ciudad con alta presencia de mascotas

Rosario se destaca a nivel nacional por la alta presencia de mascotas en los hogares. Según la última encuesta de hogares realizada en la ciudad, siete de cada diez rosarinos afirmaron tener al menos un perro o un gato.

Además, desde el municipio señalaron que crece el número de adopciones y disminuyó la cantidad de animales alojados en el Instituto Municipal de Salud Animal (Imusa). “No estamos colapsados como en otros momentos”, explicó Max Levrand, coordinador de Políticas Transversales de la Dirección de Salud Animal, al destacar el trabajo de adiestramiento y la mejora en la capacidad de respuesta del sistema.

 

Con información de lacapital.com.ar