La señal de geolocalización (GPS) del equipo fue la pieza clave que guio a los efectivos de la Brigada de Orden Urbano hasta el paradero del sospechoso.
El seguimiento satelital indicó que el dispositivo se encontraba en el Pasaje Quintanilla al 600. Al arribar al lugar, las autoridades procedieron a la identificación de un joven de 23 años con domicilio en la ciudad de Córdoba.

Durante la requisa, los uniformados descubrieron que el sujeto no solo poseía el teléfono denunciado, sino que tenía en su poder otros 17 aparatos celulares, un secador de cabello y diversos artículos cuya procedencia no pudo acreditar.

Este arresto se enmarca en una serie de operativos destinados a combatir la delincuencia en eventos masivos. En paralelo, fuentes policiales informaron sobre un procedimiento secundario en el que se recuperaron otros nueve teléfonos sustraídos en una fiesta electrónica local.
El imputado fue trasladado a la dependencia correspondiente, quedando a disposición de la justicia mientras se intenta localizar a los propietarios de los demás elementos secuestrados.
