Las picadas ilegales y las maniobras peligrosas de motos y autos tendrán desde ahora un esquema de control mucho más estricto en Rosario. El Concejo Municipal aprobó una ordenanza que habilita el secuestro inmediato de vehículos involucrados en este tipo de prácticas, además de multas que superan los dos millones de pesos y sanciones sobre las licencias de conducir.
El proyecto apunta a frenar las competencias clandestinas que se repiten los fines de semana en sectores como el Parque Alem, Oroño y Lamadrid y la Costanera. En muchos de esos lugares se registran maniobras temerarias, wheelies, escapes libres y corridas a alta velocidad que ponen en peligro a peatones y automovilistas.
La autora del proyecto, la concejala Samanta Arias, explicó que uno de los principales problemas actuales es que los controles suelen dispersar momentáneamente a los corredores, pero las reuniones vuelven a formarse apenas se retiran los móviles policiales. Por eso, la nueva normativa incorpora operativos cerrojo y presencia preventiva para impedir que las picadas lleguen a organizarse.
Además de endurecer las multas económicas, la ordenanza contempla sanciones progresivas para reincidentes, incluyendo restricciones para renovar el carnet y posibles inhabilitaciones para conducir.
Otro de los puntos centrales del nuevo esquema tiene que ver con los vehículos modificados. En este sentido, los autos y motos secuestrados deberán volver a sus condiciones originales antes de salir del corralón. Las piezas alteradas para correr serán retiradas y destruidas, siempre con costos a cargo del infractor.
La normativa también prevé incorporar cámaras y registros audiovisuales para identificar conductores que realicen maniobras peligrosas o exhibiciones en redes sociales, incluso aunque no sean interceptados en el momento.