Una carnicería ubicada en Montevideo 6415 fue blanco de un robo durante la mañana del domingo: un delincuente ingresó al local y se llevó bebidas alcohólicas en una valija.
El episodio quedó registrado por las cámaras de seguridad del negocio. El hombre aprovechó que la puerta había quedado abierta tras el ingreso de otros clientes. En ese breve lapso, el comerciante se había alejado del mostrador, situación que fue suficiente para que el ladrón actuara con rapidez y escapara sin ser advertido en el momento.
El comercio pertenece a Silvio, de 57 años, y a su esposa Gladys, quienes hace cinco años están instalados en ese punto del barrio.
Silvio explicó que no se trata de un caso aislado. En otras oportunidades ya habían sufrido intentos de robo, daños en las instalaciones e incluso episodios más violentos, como asaltos en los que fue reducido y encerrado dentro del local.
A pesar de contar con cámaras, rejas y sistemas de seguridad, sostiene que las medidas resultan insuficientes frente a delincuentes que ya no se intimidan por quedar registrados.
En el barrio aseguran que el autor del hecho es conocido y que reside en la zona, aunque hasta el momento eso no se tradujo en una solución concreta.