Un grupo de enfermeros y enfermeras se concentró este miércoles en Plaza San Martín para reclamar mejoras salariales y un reconocimiento acorde a su rol dentro del sistema de salud. La convocatoria fue reducida, no por falta de adhesión, sino porque muchos no pueden dejar de trabajar sin ver afectado su ingreso diario.
El reclamo apunta a salarios que permitan cubrir la canasta básica sin necesidad de acumular dos o tres empleos, una situación que se volvió habitual entre quienes ejercen la enfermería. También piden acceder a beneficios que hoy alcanzan a otros trabajadores esenciales, como el boleto gratuito, y condiciones laborales más equitativas.

Desde el sector señalaron que una gran parte del personal se desempeña bajo la modalidad de monotributo, lo que implica inestabilidad, falta de derechos laborales plenos y la imposibilidad de ausentarse sin consecuencias económicas. Esa precarización, explicaron, dificulta la participación en protestas y limita la visibilidad del conflicto.
Además del aspecto salarial, el reclamo incluye el pase a planta permanente y el reconocimiento profesional.
La protesta tiene alcance provincial, nacional, municipal y también involucra al sector privado. Según indicaron, el reclamo tomó mayor fuerza a partir del reciente conflicto policial y busca que el planteo de la enfermería sea escuchado con la misma legitimidad.