Cuatro jóvenes compraron ilegalmente una habitación dentro de un conjunto de viviendas unidas por un pasillo.
La persona que se las vendió les cobró 500 mil pesos y es la cuñada de Virginia (la dueña de la casa robada).
Cómo no querían seguir viviendo ahí le fueron a pedir la devolución del dinero a Virginia pero como el negocio lo hicieron con la cuñada, le quisieron desvalijar la casa para cobrarse la no devolución del dinero. Los vecinos alertaron a la policía y fueron detenidos.
En diálogo con El Noticiero de la Gente, Virginia, dueña de la casa robada y destrozada, destacó: "Mi hermana vendió ilegalmente a estos delincuentes la casa cuando no estaba autorizada. Entonces entraron le sacaron todo lo de mis hijos y rompieron todo. Nos tuvimos que ir por miedo a las amenazas".