En un pasillo de Sabín al 1400 bis, fue descubierto el cuerpo de Gonzalo David Pereyra, de 37 años, quien presentaba una herida de bala en la cabeza. Un móvil que recorría la zona norte recibió una alerta del sistema 911 tras una denuncia anónima, que indicaba que un hombre estaba gravemente herido.
Al llegar al lugar, los agentes encontraron a Pereyra tendido en el suelo, con sangre en la cabeza y con signos de grave lesión. Debido a su estado de salud, apenas podía hablar, por lo que se solicitó la asistencia del Sistema Integrado de Emergencias Sanitarias (SIES). Al llegar la ambulancia, el médico de turno verificó que el hombre había fallecido, probablemente a causa de un traumatismo craneal. Posteriormente, se notificó a la Fiscalía de Homicidios Dolosos, y la fiscal Marisol Fabbro ordenó la intervención de un equipo de la Policía de Investigaciones (PDI), entre otras acciones. En la revisión del cuerpo se confirmó la existencia de un disparo en el rostro. Este caso representa el segundo homicidio registrado en la jornada, después de que un hombre de 26 años fuera asesinado a tiros en su hogar en la zona oeste.