Las llamas consumieron hasta el último rincón del sexto piso del edificio de 9 de julio al 1600. El departamento ardió en la madrugada del domingo, según peritos, por un desperfecto eléctrico.
En ese momento, en el departamento estaba la propietaria junto a hermano, quienes salieron por sus propios medios de milagro.
El espacio quedo inhabitable. Pero al resto del edificio ya volvieron los vecinos a cada departamento.