En el comienzo de semana, diferentes organizaciones sociales se movilizaron hasta la sede de Gobernación en Rosario. En esta oportunidad, El reclamo es por programas de trabajo y también mayor asistencia alimentaria para los comedores populares que funcionan en los distintos barrios de la ciudad.
“Los trabajadores desocupados y precarizados somos los que la estamos pasando peor. Si bien hubo medidas paliativas importantes, la inflación hace que la comida sea un artículo de lujo, y siguen creciendo el hambre y la falta de trabajo en los barrios populares. Se requieren medidas urgentes” destacaron desde la Corriente Clasista y Combativa (CCC).
En diálogo con El Noticiero de la Gente, referentes del sector afirmaron que “actualmente hay 2.100 personas del Gran Rosario que están desempleados y no pueden acceder a ninguno de los programas de trabajo del gobierno nacional”.
Con respecto a los comedores, detallaron que “la cantidad de alimentos que reciben mensualmente apenas alcanzan para elaborar bolsón escaso” y agregaron que: “Las ollas populares no dan abasto, y los subsidios municipales para sostenerlas sirven para sólo 2 comidas al mes”.