La historia de Marcelo conmueve y moviliza a todo el barrio Bella Vista, en Rosario, y refleja la fuerza de la solidaridad vecinal. Desde hace once años, su vida cambió por completo tras un accidente de tránsito ocurrido el 13 de junio de 2013, cuando un auto lo embistió mientras regresaba de trabajar en moto.
A raíz del choque, Marcelo sufrió gravísimas lesiones en la cadera. Durante su internación contrajo una osteomielitis crónica, una enfermedad que provoca el deterioro progresivo de los huesos. Debido a su condición de insulino dependiente, no puede recibir prótesis, por lo que debieron retirarle el fémur y parte de la cadera. En total, atravesó 52 cirugías y largos períodos de internación.
Desde entonces, su movilidad depende de un triciclo adaptado, que acciona con los brazos y las manos. Con ese vehículo recorre la ciudad todos los días para realizar trámites, buscar medicamentos, ayudar a su familia y, en muchos casos, pedir colaboración en la vía pública. Sin embargo, el desgaste físico es cada vez mayor: sufre tendinitis severa, dolores crónicos y calambres constantes.
Marcelo es padre de Bianca (12) y Azul (8), a quienes define como el motor de su vida. Además, acompaña a su esposa, que atraviesa una compleja situación de salud: padece cáncer de útero, trombosis en las piernas, insuficiencia renal y utiliza silla de ruedas, entre otras complicaciones. A pesar de todo, Marcelo asegura que su objetivo es seguir adelante por su familia.
Su rutina comienza de madrugada: controles de salud, tareas domésticas y luego salir a la calle con su triciclo. “Cada día que terminamos es una victoria”, resume. Sin embargo, el deterioro del vehículo y de su propio cuerpo lo obligan a buscar una alternativa.
Ante esta realidad, amigos y vecinos del barrio decidieron organizar una rifa solidaria cuyo objetivo principal es reemplazar el triciclo por uno eléctrico, que le permita desplazarse sin exigir tanto esfuerzo físico. El sorteo tiene como premio una moto eléctrica y está previsto para el 14 de febrero.
Además, si la recaudación lo permite, el proyecto solidario apunta a que Marcelo pueda montar un pequeño emprendimiento en su casa, como un kiosco o un comercio barrial, para generar ingresos sin necesidad de exponerse diariamente en la calle.
La iniciativa es acompañada por vecinos y personas solidarias de distintos puntos de Rosario y la región, y busca no solo una mejora material, sino también visibilizar una historia de lucha, dignidad y comunidad.
La historia de Marcelo es un ejemplo de cómo la solidaridad en Argentina, y en especial en Santa Fe, puede marcar la diferencia y convertirse en una red de apoyo real para quienes más lo necesitan.