La propietaria de una vivienda ubicada en barrio Empalme Graneros vive aterrada. La semana pasada delincuentes pasaron y la amenazaron a los tiros.
Este lunes, la casa de Rouillón 359 bis recibió al menos 10 disparos. La víctima asegura que no vende drogas y que es una mujer trabajadora al igual que su hijo, que es pintor.
En el momento del ataque ambos se encontraban en la vereda y de milagro están con vida. Una de las balas alcanzó a una de sus perritas. Pasaron en un auto nuevo y comenzaron a disparar.
Noemí, la dueña de la casa baleada, decidió contar su historia por el temor a que vuelvan a atacarla. Ella sospecha de un conflicto interpersonal que tuvo hace un tiempo con quien sería su ex pareja.