En zona sur, en España al 6400 se llevan cables de teléfono, y la conexión a Internet. La necesidad de vender el cobre y sacar algo de dinero, hace que los ladrones no midan la peligrosidad del robo.
En la zona hace días que las familias están sin los servicios, en un momento crítico dónde la conexión es vital para no moverse de casa.
El robo de cables viene tomando trascendencia en los últimos meses y la impotencia y resignación de los vecinos es lamentable. “Tengo bronca”, finalizó una vecina.