La medida, que comenzó este lunes, alcanza a la Universidad Nacional de Rosario y a la Universidad Tecnológica Nacional, donde gremios docentes y no docentes resolvieron suspender actividades durante una semana en reclamo de mejoras salariales y mayor financiamiento para el sistema universitario.
La protesta es impulsada por COAD y FAGDUT, y forma parte de un plan de lucha que podría profundizarse en los próximos meses si no hay respuestas por parte de Nación.
Además del paro, docentes y trabajadores universitarios prevén realizar este martes al mediodía una concentración en la Plaza San Martín junto a otros sindicatos.
El secretario gremial de COAD, Federico Gayoso, explicó que el conflicto se enmarca en un proceso de ajuste que, según los trabajadores, viene afectando al sistema universitario desde el inicio de la actual gestión nacional. En ese sentido, afirmó: “el sistema universitario en general viene sufriendo uno de los peores ajustes y desfinanciamiento en toda su historia”.
El dirigente señaló que el deterioro impacta tanto en los salarios de docentes y no docentes como en otros aspectos del funcionamiento universitario, como las becas estudiantiles, los gastos operativos y la paralización de obras en distintas instituciones.
En materia salarial, sostuvo que el retraso acumulado es significativo y que, para recuperar el poder adquisitivo que tenían al comienzo del actual gobierno, los trabajadores necesitarían un incremento cercano al 55%.
Gayoso también cuestionó el incumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario, aprobada por el Congreso el año pasado, que establece mecanismos para garantizar recursos al sistema educativo superior. “No se puede naturalizar que un presidente elija qué ley hay que cumplir y qué ley no hay que cumplir”, expresó.
Desde el gremio docente también señalaron que el conflicto se agrava por la falta de negociaciones salariales formales. Según explicaron, hace casi dos años que no se convocan paritarias nacionales para el sector y los aumentos se fijan de manera unilateral mediante decretos, con incrementos que, aseguran, quedan por debajo de la inflación.
El plan de lucha aprobado por los docentes contempla nuevas medidas en los próximos meses si no se registran avances. En ese esquema, podrían realizarse dos semanas de paro en abril, tres en mayo y, eventualmente, un paro por tiempo indeterminado a partir de junio.