Desde aire, 1500 pies de altura, la imagen es devastadora. El informe oficial habla de 12 mil hectáreas quemadas, un río bajísimo y arroyos prácticamente secos. Un panorama que nos había anticipado Bruno, el piloto que llevó a Telefe Rosario a la zona de desastre.
“Es muy grande la quema, está complicado para los bomberos. Los recursos lamentablemente son muy escasos. A los bomberos los llevan en el helicóptero del Ejército y están horas y horas, dando todo. La verdad son unos héroes”, remarcó el piloto.
Por su parte, Fabián Daydee, el coordinador técnico Defensa Civil de Entre Ríos contó que los brigadistas frente a San Nicolás son apenas 25.
Con un avión hidrante y herramientas precarias para combatir el fuego, la lucha es desigual en tanta extensión de humedal, ante un panorama que se repite frente a otras costas del Delta.
Tan solo este año se contabilizaron 9200 focos ígneos. Y, así y todo, la Ley de Humedales que propone preservarlos ni siquiera fue tratada en el Congreso. A la bajante y el viento se suma un dato demoledor: 99 por ciento de las quemas son intencionales.