La noticia conmovió a todos cuando, en la noche del viernes, Renata sufrió una descompensación en su casa del barrio Fisherton y, lamentablemente, falleció en el camino al hospital.
Desde la UNR expresaron su profundo pesar a través de un comunicado oficial. La joven, que enseñaba en la cátedra de Derecho Penal II, dejó una huella importante en sus colegas y en quienes la conocían. “Nuestro respeto y acompañamiento a sus familiares, seres queridos y compañeros en este momento tan difícil”, manifestaron las autoridades académicas.
Según detallaron los informes policiales, Renata había pedido ayuda médica en su domicilio cerca de las 11 de la noche por un cuadro de deshidratación. Sin embargo, su padre decidió trasladarla en su propio vehículo al hospital cuando la situación empeoró.
Al llegar a la esquina de Eva Perón y Perú, los médicos confirmaron que la joven ya no tenía signos vitales. Los profesionales que atendieron la emergencia aseguraron que no había signos de violencia en su cuerpo.
Este triste episodio dejó a toda la comunidad universitaria con el corazón destrozado, recordando a una joven que, con su compromiso y pasión, había dejado una marca imborrable en la Facultad.