Así, a los robacables, los robaalcantarillas, los robamedidores, ahora se suman los "robaluces".
Con una modalidad que atenta contra el sector gastronómico. El paseo San Martín es un paseo comercial transitado, y con buena iluminación. Pero está claro que no alcanza: los robos, hurtos y el vandalismo contra los comercios no cesan.