Los delincuentes dispararon al menos cinco veces. Ese es el número de vainas que encontró la Agencia de Investigaciones Criminales en la vereda de Avenida San Martín, entre Garibaldi y Centeno. Acá estaban esperando los motochorros a un hombre que trabaja como vendedor en esta empresa de viviendas prefabricadas. La compañera de trabajo que estaba en el lugar no llegó a ver lo que pasó, pero escuchó los disparos.
A pesar de los dos tiros que recibió, el trabajador no corría riesgo de vida y fue hospitalizado en el Heca.
Aunque su función no era específicamente la de cobrador, dicen testigos y allegados acababa de hacer una operación financiera y tenía dinero en una cartera. Ese habría sido el motivo del ataque. No fue un robo al azar. Los motochorros tenían el dato y lo estaban esperando.
A los vecinos no les sorprendió que haya habido en esta zona un robo armado porque ya pasó en otras oportunidades. Pero sí les llamo la atención el horario, ya que a media tarde es intensa la circulación de personas por Av. San Martín.