Rosario y la región
Tras un viernes lluvioso, la ciudad amanece con una brisa que invita a respirar hondo
El sábado se presenta con sol y temperaturas en ascenso, preparando el camino para días cálidos y secos. La lluvia parece dejar atrás las jornadas grises y dar paso a un clima más amable.
Después de un viernes marcado por la lluvia y el cielo encapotado, la ciudad despierta con un panorama diferente. El cielo algo nublado y la brisa del viento sur ayudan a disipar la humedad y a dejar atrás el clima húmedo de los últimos días. Aunque todavía existe la posibilidad de chaparrones por la mañana, las chances son cada vez menores, y todo indica que el día irá mejorando con el paso de las horas.
A primera hora, el termómetro marcaba 18.8 grados, con una visibilidad perfecta y una humedad que rondaba el 85%. La velocidad del viento del sur, de unos 13 km/h, acompaña esta jornada que empieza a mostrar señales de primavera en medio del otoño. Según el Servicio Meteorológico Nacional, los chaparrones podrían persistir en la mañana, pero la tendencia es a que en horas del mediodía la temperatura suba lentamente, llegando a un máximo de 25 grados.
El domingo, el clima se florará por completo con una máxima que alcanzará los 32 grados y un sol brillante que promete acompañar durante toda la jornada. La perspectiva para los primeros días de la semana también es favorable, con temperaturas entre 30 y 33 grados, sin lluvias a la vista y una sensación de verano que empieza a asomar en el horizonte.
La mejora del tiempo trae consigo una esperanza renovada para quienes anhelan días más cálidos y soleados, ideales para disfrutar del aire libre o simplemente dejar atrás las jornadas lluviosas con una sonrisa.